
Creo que si tenemos fe y que si, despreciando el precio que signifique, vamos por delante de nuestros miedos
para hacer realidad lo que dice la Biblia, el Reino de Dios no tardará en venir. Cuando el Reino de Dios viene, entonces vale la pena vivir. Vale la pena luchar, vale la pena ver como Dios sana, restaura y libera.
No quiero vivir mi vida cristiana sin haber visto a los médicos impresionados, a los niños con cáncer danzar de alegría porque están sanos o a los travestis predicando el evangelio.
No quiero vivir mi vida habiendo escuchado que tales cosas sucedieron: QUIERO VERLAS SUCEDER. Estas cosas suceden cuando viene el reino de Dios.
Aquí les cuento un pequeño testimonio. Que les sirva de ánimo.
Todos saben que sufro de alergia... Y el que no, ahora sabe. En la Conferencia de Adoración del año pasado en la última plenaria, estaba John Mumford predicando. Al final de su predica él dio un tiempo para que el Espíritu Santo se moviera libremente. Yo estaba parado en mi puesto simplemente viendo como Dios se movía, y de repente pensé: "Oh no, no otra vez...! ¡No aquí...!" y AAAAAAAAAAAAAAAACHUUUUUU!!!!
Y es que cada vez que me da la alergia estornudo unas 3 ó 5 veces salpicando moco por todos lados, luego se me hinchan los ojos y los labios, y a veces hasta sangrar. Apenas estornudé, un pensamiento juguetón se me pasó por la cabeza.
"Anda a orar por quienes sufren alergia como tú".
Aún estaba pensando eso cuando (AAAAAAACHUUUU!!!!) estornudé otra vez. Una parte de mí dijo: "¿Y si nadie te pesca...? ¿Y si es una idea tuya...? ¿Y si estás manipulando todo simplemente por querer estar adelante...? Mike, simplemente quédate donde estás y haz como que nada pasó".
Otra parte de mi respondió: "Mike, ¿quieres ver el Reino de Dios o no...? Simplemente hazlo".
Obedecí a lo incierto y fui adelante, me acerqué a John y le hice señas. Él se acercó a mí y le intenté decir en un inglés un poco torpe lo que sentía. "Good!", me dijo y me pasó el micrófono. Levanté la cabeza y vi a esas 1.000 personas mirándome y preguntándose que diría. No pude evitar ponerme nervioso. En ese momento se me olvidó todo por un instante. ¿Por qué estas aquí? ¿Qué ibas a decir? Aaaah! Los mocos empezaron a caer de mi nariz durante un segundo cuando empecé a hablar. Dije que había sentido orar por quienes tenían alergia y empecé a hacerlo. No sé bien qué oré, no me acuerdo de qué dije, sólo abrí mi boca, me bajé, y listo... había terminado.
Unos meses más tarde me escribió John Ortiz, un joven de Osorno. Éstas fueron sus palabras:
...estaba por finalizar la Conferencia y tú pasaste adelante y dijiste que DIOS te había puesto en el Corazón: que en ese momento había gente ahí con una alergia muy grande y que por mucho tiempo eso le estaba afectando e incluso dijiste (y han venido de lejos con este malestar). Y bueno yo efectivamente por muchos años que tenía una gran alergia y viajé justo ese fin de semana muy complicado en esa área. Y bueno en ese momento cuando tú decías eso, mi corazón palpitaba a mil por hora y yo estaba convencido de que DIOS mismo te estaba poniendo esas palabras en tu boca. Mike te cuento que DIOS me SanoOOÓ, y no te imaginas lo agradecido que estoy de ver tanta Misericordia de su parte hacia mi vida...
Lo increíble es que cuando él escribió estas palabras yo estaba muy desanimado por una situación en mi vida. Escucharlas era todo lo que necesitaba para ese momento. Al inicio de lo que escribió dijo:
"Hace días que DIOS me estaba poniendo en el corazón que te contactara y te comentara cuánto DIOS te usa".
Él ministró mi corazón y escuchó la voz de Dios también.
¡Ánimo! Dios es más simple de lo que pensamos. No esperes una señal del cielo. SIMPLEMENTE HAZLO.
——
Mike Lee
Gracias Mike por compartirlo :)
ResponderEliminaroooh filete!!
ResponderEliminarNo sabes lo que viene de vuelta por simplemente bendecir hasta que te atrevas!!!
Bakán!! Me motiva lo que viviste.
ResponderEliminarLa semana pasada mientras estaba en el super en la fila de la carne me puse a conversar con unas personas (cosa que nunca hacia), pero me motivó el testimonio de Todd White en "Father of Lights" de como amaba y sanaba a todos los que podía y es lo que anhelo vivir ahora, por eso lo hice, venciendo la timidez.
Mientras pasaban las personas un señor me dijo en medio de la conversación que tenia gripe y mi interior me dijo "ora por él" pero dudé y no lo hice, pero me quedé con la sensación de que debería haberlo hecho.
Camino a casa Dios me habló claro y con amor: "debes empezar por cosas pequeñas" y este fin de semana tuve la oportunidad de orar por 3 personas con enfermedades complejas y tengo mas que claro que no es por lo que yo sea (porque soy pecador y débil), sino que es Dios usando a personas comunes que le creen y lo aman.