Un auto puede tener muchos caballos de fuerza, pero no se mueve si antes no se suelta el embrague, se conecta la energía que hay en el motor en movimiento y se transfiere esa energía a las ruedas. Lo mismo pasa con nuestra fe; tenemos todo el poder del cielo tras nosotros –y cuando digo "todo" es "todo"–, pero es nuestra fe la que conecta lo disponible con las circunstancias que vivimos. La fe toma lo que está a nuestro alcance y lo hace real.No es ilegal tratar de aumentar nuestra fe. Es un privilegio que viene de tener una relación personal con Dios, de escuchar su voz cada día.
"Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje,
y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo".
Romanos 10:17
(NVI)
Noten que no dice allí que la fe venga por haber oído en el pasado; la naturaleza de la fe implica una relación con Dios que es actual, el énfasis está puesto en oír... ¡ahora! En Génesis, Dios le dijo a Abraham que sacrificara a Isaac; cuando Abraham levanto el cuchillo para matar a su hijo, Dios le habló nuevamente para decirle que no lo matara, ya que había pasado la prueba de obediencia. Supongo que fue muy bueno que la relación de Abraham con Dios no se basara en lo que Él le "había dicho" sino que en lo que le estaba diciendo en ese momento.La fe pone un poder en tus manos que va mas allá de las probabilidades de lo posible según el mundo. La fe te da visión, es como poner vista al corazón y empezar a mirar como Jesús lo hacía, con ojos de amor. Yo te invito a ir mas allá de lo posible, a sobrepasar el límite de tus posibilidades para comenzar a ver que Dios no tiene límites y que todo es posible para el que cree (Marcos 9:23).
¿Sabes cuánto tienes para ofrecer a los demás? Muchas veces se me han acercado personas a decirme que bendigo mucho sus vidas, personas con las que he conversado una o dos veces; es muy fácil quedarse sorprendido. Hasta que una vez escuche lo que dijo un pastor acerca de las relaciones: "La mejor forma de bendecir la vida de una persona es simplemente dando lo que ya se nos haya dado y hacerlo de una manera natural; parece fácil, ¿cierto? La dificultad está en realmente hallar aquello que nos fue dado". Nuestros dones han estado ahí siempre (si te cuesta distinguirlos, pídele a Dios que te de claridad con respecto a esto), y pienso que hoy deberíamos vivir con ellos como parte de nuestro estilo de vida, poniéndolos en práctica a cada momento. Si vas a comenzar a dar lo que tienes vas a recibir lo que otros tienen para ti, y eso es realmente glorioso.
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Michelle Betancourt
WU-OU !
ResponderEliminarLo del embrague.. lo de Abraham.. Dios !
Qué desafio..
Lo tomo !